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La base del crecimiento

Sobre fines de junio se firmaba un importante acuerdo: ANCAP, la empresa petrolera estatal de Uruguay, compraba las estaciones de servicio Texaco. Sin embargo, el trabajo comenzó bastante antes.

En diciembre de 2006 Petrobras, la empresa estatal de hidrocarburos brasileña, ingresó al mercado uruguayo comprando el total de las estaciones de servicio de Shell, la multinacional anglo-holandesa, por más de 36 millones de dólares. Esto significó un importante cambio en el mercado de la distribución de combustibles de Uruguay.

Con el objetivo entonces de liderar el mercado de la distribución (ya que por ley ANCAP tiene el monopolio de la refinación del crudo) ANCAP firmó en abril de 2007 un acuerdo de confidencialidad con Texaco, con intenciones de comprar las 90 estaciones de servicio que tenía la empresa norteamericana.
 
Pero el aumento en la cadena de distribución necesitaba, sin duda alguna, un soporte ideal. Sistemas de Información de ANCAP lo encontró en GeneXus Consulting. Nació entonces el proyecto CANOPUS, llevado adelante por ANCAP, DUCSA (la empresa distribuidora de ANCAP) y GeneXus Consulting.

La principal dificultad del proyecto radicaba en que no se tenían algunos elementos claves para desarrollar el soporte de la red que se incorporaría (como las condiciones comerciales que tenía Texaco con sus estaciones) por lo menos hasta que se firmaran los contratos pertinentes. Se optó entonces por instalar una segunda instancia de la aplicación que soporta la gestión comercial de DUCSA.

Durante las negociaciones, se mantuvo contacto con los encargados de Sistemas de Texaco, de forma de acordar los formatos de intercambio de datos para el momento de la migración y para parametrizar la aplicación de acuerdo a los criterios que se utilizaban en la operativa y que la aplicación debía soportar.
 
Desarrollada con GeneXus, la aplicación se vio modificada cuando el marco general del negocio entre Texaco y ANCAP también se vio modificado: al negocio de los combustibles se le incorporaba también el de los lubricantes. Esto llevó a que se postergaran los plazos durante un par de semanas.
 
Finalmente el contrato se firmó el 27 de junio y ese mismo día se realizó la carga inicial de datos y se comenzó con el registro de solicitudes de entrega por parte de las estaciones Texaco. El día siguiente comenzó la distribución de combustibles con el nuevo sistema sin que existieran demoras de ningún tipo en las entregas y facturación.

“Estamos muy satisfechos por haber cerrado este acuerdo, principalmente, por las oportunidades que el mismo representa” aseguró Daniel Martínez, presidente de ANCAP, que ahora cuenta con una presencia en el mercado de más del 65%.